Jarmadineyarl, por la gloria de Alah

Nuestro gran amigo, Mahmud Ahmadinejad, está de enhorabuena.

¿Mandéeee? ¿El quién que lo qué?

Perdón, bajando el nivel de geopolítica internacional. Probablemente sea más conocido su alter-ego, el célebre Majud Jarmadineyarl.

Calcar con expeditud hiperluminica en el link es obligatorio para toda persona que quiera escacharrarse durante unos escasos minutos

Calcar con expeditud hiperlumínica en el link es obligatorio para toda persona que quiera escacharrarse durante unos escasos minutos de intenso humor

Sí, estamos hablando del presidente de Irán.

¡¡¡Terroristas!!! ¡¡Bombardeémoslos!! ¡¡Apóstatas!! ¡¡Talibanes!! ¡¡Barbudos!! ¡¡Antropófagos!! ¡¡Vladivoshuks!! ¡¡Jíbaros!! ¡¡Ectoplasmas!! ¡¡Marineros de agua dulce!!

Vaya, ya he vuelto a alterar a nuestro neocon residente, con reminiscencias del capitán Haddock hoy… En fin, voy a darle la pastilla y proseguiremos.

Resulta que hoy, tras al menos un año de intentos, que sepamos nosotros occidentales, han logrado poner en órbita, por sus propios medios, su primer satélite artificial, el Omid. En el link de la Wikipedia podéis incluso escuchar la telemetría que envía a Tierra.

No es el transbordador, pero por algo se empieza

No es el transbordador, pero por algo se empieza

El año pasado, se cree que lo habían estado intentando cuando lanzaron un cohete de similares características al de hoy, en agosto. Pasaron unos días confusos, ya que nada más haberlo lanzado algunos canales de noticias controlados por el régimen iraní comenzaron a predicar que habían puesto en órbita un satélite. Sin embargo, nadie podía encontrar nada en el cielo, ni visualmente ni usando radares. Poco a poco se fueron retractando y afirmaron que el lanzamiento sólo había pretendido probar el cohete que llevaría al satélite unos pocos meses después.

Si esto es cierto o fue una historia inventada después de que el cohete fallara, no se sabe con seguridad. Quedan para el recuerdo momentos divertidos de aquel lanzamiento, sin embargo, como cuando un oficial con voz potente y autoritaria se puso a esbabayar sobre la gloriosa fuerza de Irán por la gracia de Alá y toda su cohorte de vírgenes incólumes, tras lo cual empezó la cuenta atrás con gritos triunfales. Llegó a cero, pronunció otra jaculatoria a Alá… y el cohete siguió impertérrito. Volvío a jacular a Alá, y visto que estaba haciendo el ridículo recomenzó la cuenta atrás. Esta vez Alá se apiadó de su súbdito, pero se estaba echando unas risas y decidió que el cohete despegara cuando el sudoroso oficial aún iba por el 7. Precisión inmaculada, sin duda.

Sin embargo, este segundo intento les ha salido mejor y observadores de todo el mundo pueden confirmar que dos objetos, uno de ellos transmitiendo por radio, están en órbita.

¿¿¿DOS??? Seguro que el segundo es ¡¡una cabeza nuclear!!

Ni el coloroformo le hace efecto. El segundo objeto es la segunda fase del cohete: tras desprenderse de los tanques vacíos de la primera fase, el satélite fue propulsado hasta la velocidad y altura orbitales por un motor más pequeño. Una vez allí, y separado el satélite, esta segunda fase no volvió a maniobrar (es una técnica complicada que requiere bastante práctica y es normal que en su primer lanzamiento no lo hayan hecho), por lo que quedó en la misma órbita que el Omid.

Para ver el lanzamiento, dos simpáticos hombres hablando en farsi cosas que seguramente serán muy interesantes pero en las que yo sólo entiendo “República Islámica de Irán”, “Omid”, “control” y “telemetría”; y también una animación de la separación de fases, cofia y satélite:

Y, ¿qué significa este pequeño cubo, que no tiene ni siquiera paneles solares, en una época en la que el espacio cercano a la Tierra está infestado de satélites?

Es un paso importantísimo, en principio en una buena dirección, para Irán. Se ha unido al selecto grupo de Rusia, EEUU, Francia, Reino Unido, China, India, Japón y su acérrimo enemigo, Israel, de países que han conseguido poner en órbita por sus propios medios un satélite artificial. Y con el alicente añadido de estar bajo sanciones internacionales, que controlan el material de alta tecnología que entra en el país. Sin duda, un gran día para los brillantes científicos e ingenieros iraníes.

Aspectos menos amables también han salido a relucir con la noticia. Es más difícil poner un satélite en órbita que mandar en una trayectoria suborbital un misíl balístico intercontinental, con una entretenida cabeza nuclear en la punta, u otro cargamento menos apocalíptico pero de similares intenciones.

En cuanto a la opinión del humilde bloggero, no me decanto. Por una parte, entiendo las reivindicaciones de los iraníes, y su orgullo al mantener que EEUU y sus amigos no tenemos derecho a decirle a un país que no comulgue de pies a cabeza con nuestra manera de entender el mundo cómo, cuándo, dónde y con qué fin tiene que hacer cada movimiento. Sobre todo, cuando estos movimientos en concreto los hace de acuerdo a la legalidad internacional, y cuando los “garantes de la seguridad” muchas veces se pasan esa misma legalidad por variadas y pudendas partes.

Pero, la verdad sea dicha, no me hace la misma gracia que si un Ariane pusiera un satélite de comunicaciones en órbita. A pesar de sus aparentemente buenas intenciones en este respecto, es un país dictatorial, bajo un régimen ultraconservador y ultrarreligioso, que coarta los derechos más fundamentales de sus habitantes. Promueve la discriminación sexual, racial, religiosa y de género, niegan el Holocausto judío, rigen su país por una ley religiosa llevada hasta sus últimas consecuencias, algunos sectores tolerados por su jerarquía defienden y promueven el terrorismo… y relega a la clandestinidad o al destierro voluntario a los que no quieren seguir ese camino, como la numerosa comunidad iraní residente en EEUU o Europa, o los numerosos científicos, artistas o liberales que consiguen sobrevivir en su patria en un ambiente tan hostil.

A la vez, es uno de los países islámicos más “civilizados“, y desde mi punto de vista, lo prefiero a otros de su entorno considerados aliados, a los que incluso les damos mansiones y fiestas periódicamente, como Arabia Saudí.

Que cada uno piense lo que mejor se ajuste a sus ideas. Pero lo que está claro es que el mundo ha cambiado un poco más con el acontecimiento de hoy.

Recordemos la impagable reacción americana al primer satélite artificial soviético, el Sputnik 1.

Esta reacción va del minuto 1:00 al 1:15.

El usuario que colgó este vídeo en Youtube tiene una recopilación de todos los capítulos de los documentales “La Carrera Espacial” de la BBC, subtitulados en español (con buen tino, además) Yo he perdido la cuenta del número de veces que los he visto, y son de visionado inexcusable para cualquiera con el más ligero interés sobre el espacio. Cubren 4 períodos: desde la II Guerra Mundial hasta los 50, con la búsqueda de los cohetes capaces de orbitar satélites; de los 50 a los 60 para orbitar el primer satélite; la carrera de los 60 para poner el primer ser humano en órbita, y la carrera de finales de los 60 para llegar a la Luna. En Youtube están en intervalos de 10 minutos, para no cansar. No hay excusa, ya os quiero viéndolos todos:

http://www.youtube.com/view_play_list?p=4C67235551856762

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~ por decalistoatriton en 4 febrero 2009.

Una respuesta to “Jarmadineyarl, por la gloria de Alah”

  1. Zambón!!!!! keremos SDS!!

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