Nombres artísticos, tortazos contra el suelo y despedidas

Una fuerte vocación.

Años de duros estudios, sin pizca de indulgencia.

Noches en vela.

Competición feroz por un puesto de trabajo.

Inversiones y más inversiones en la preparación profesional.

Más estudio, más competición.

Por fin… llegas al puesto soñado.

Esta historia, al menos en sus fases iniciales, la estaréis viviendo unos cuantos durante estas fechas que tanto demandan (son los exámenes de febrero, lectores de Tritón; sí, sé que a veces no os tengo muy en cuenta) Y la viviría al completo el protagonista de la siguiente historia de vuestro aberrante blog favorito.

Maldición, alguien más usa mi mismo truco...

Maldición, alguien más usa mi mismo truco...

Resulta que nuestro protagonista era un empleado de la empresa Lokheed Martin, en Sunnydale, California. Había luchado duro para llegar donde estaba, ya que se encontraba construyendo satélites en una de las compañías punteras americanas en el sector -y, por ende, en el mundo… qué demonios querrá decir por ende-, aunque su trabajo no llegaba a llenarle. El encargo más reciente que se traía entre manos no corría prisa, pero no por ello tenía menos importancia.

Se trataba de un satélite meteorológico, parte de la flotilla que mantiene EEUU y da servicio a todo el mundo. Al contrario que los habituales satélites geostacionarios que nos proporcionan las imágenes de las nubes moviéndose que estamos acostumbrados a ver en la TV, éste daría vueltas cual mosca zumbona a la Tierra en una órbita polar, inclinada unos pocos grados, que le permitiría cubrir todo el globo cada pocas horas, y obtener datos de alta resolución de nubes, temperatura, precipitaciones…

Las preparaciones estaban en su recta final, aquel día de 2005, a pesar de que el aparato debería permanecer en un almacén (con aire acondicionado, ambiente ultralimpio, puestas a punto periódicas… no tiene paladar fino un satélite ni nada) hasta bien entrado 2008 para ser lanzado. Era el último de su generación, que había empezado más de 40 años antes… Pero me estoy adelantando.

Sé que estáis clamando por saber qué tiene esto que ver con la carrera profesional de nuestro héroe. Durante unas operaciones rutinarias, parte del proceso que había que hacer aquel día era pasar el satélite de su posición vertical a una horizontal, para hacer unas pruebas finales.

Y nuestro trabajador abnegado se vio despertado de su modorra por la súbita clarividencia del resultado de no atornillar el satélite a su base.

El aparatejo cató el rotundo suelo californiano (click para el informe completo con muuuchas fotos para mentes mórbidas como vosotros, queridinos)

El aparatejo cató el rotundo suelo californiano (calcái en el link de la foto con irreprimible curiosidad para el informe completo con muuuchas fotos para mentes mórbidas como vosotros, queridinos)

Pues, efectivamente amigos, la gravedad actúa en la Tierra.

  • Satélite meteorológico polar –> 200 millones de dólares.
  • Ingeniería aerospacial + máster en sistemas aerospaciales –> 2 millones de dólares.
  • Equipamiento de última tecnología para el manejo de aparatos espaciales –> 500 millones de dólares.
  • Ambiente controlado y ultralimpio –> abultada factura cada mes.
  • No aplicar un torque adecuado a los tornillos que sujetarán al satélite (o no aplicar ni los tornillos) –> No tiene precio.

Supongo que nuestro héroe estará limpiando los urinarios de la sección de enfermedades tropicales del hospital más cercano, desgraciadamente.

Pero, ¿qué es este satélite exactamente? ¿De dónde salió? ¿Cuál es su historia? ¿A qué dedica el tiempo libre? ¿En qué lugar se enamoró de ti?

Desbarras.

Demasiada Mecánica Cuántica. Ya le decía yo a mis profesores que tanto bracket no podía ser bueno. En fin, al tema.

Este satélite (o, más bien, él y todos sus hermanos, pues pertenece a una larga serie) tienen numerosos alias. Pertenecen al sistema meteorológico TIROS, que viene a decir que llevaban una cámara de televisión encima (el acrónimo quiere decir Television InfraRed Observation Satellite, es decir, que observa la Tierra en infrarrojos) El primero de este modelo se lanzó en 1960, y fue el primer satélite meteorológico: el TIROS 1. Devolvía imágenes tan útiles como esta:

Bueno, no se ve la microestructura de los estratocirros, pero para saber si llega un huracán a tus costas vale

Bueno, no se ve la microestructura de los estratocirros, pero para saber si llega un huracán a tus costas vale

Por otra parte, llevar la órbita polar que describen les hace merecedores de otro, ilustre e imaginativo nombre. Jamás lo adivinaríais. Son los satélites POES (Polar Operational Environmental Satellite) Es que los ingenieros, si son un poco más creativos, los llamarían vangoghs, así en general.

Y luego, en un derroche ya excesivo de medios, los TIROS-N y Advanced TIROS-N (unas versiones modernizadas) también se llaman NOAA-x, donde x es una letra que va desde la A hasta… bueno, ya hablaré de hasta dónde llega. El caso es que NOAA es el nombre de la agencia que los lanza: la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera.

Cuando no emulan a las lombrices, son hasta espectacularmente bellos

Cuando no emulan a las lombrices, son hasta espectacularmente bellos

¿Por qué no dije hasta dónde llegaba la numeración? Llegará hasta donde se acabe la serie… si era el último de su generación, como dije antes, el último TIROS, no debería ser difícil saber cuál es la última letra. Pues resulta que hay gente enrevesada, y los meteorólogos están entre ellos.

En la época del NOAA-N, había planes para hacer 3 nuevos satélites: el NOAA-O, -P y -Q, que tendrían instrumentos nuevos y mejores. Pero entonces, la desgracia se cirnió sobre las cabezas de los estresados ingenieros. Un nuevo plan venía de instancias superiores: cancelar los satélites del sistema TIROS, que ya tenían muchos años, y reemplazarlos con un sistema conjunto con los militares. Éstos tenían sus propios satélites (los DMSP, entre otros… seguimos con los acrónimos artísticos: Defense Meteorological Satellite Program), y se veía como más racional integrar los servicios civiles y militares en unos mismos satélites, para ahorrar. El nuevo sistema se llamaría NPOES (paso ya de expandir las siglas) y aún está en desarrollo: se espera que comience a operar en 2013.

El caso es que, como ya tenían nombre para 3 nuevos satélites, y se los cancelaron, los pobres meteorólogos y sus solícitos ingenieros se sentían desvalidos. Les encargaron hacer uno nuevo, pero sin modernizar los instrumentos de los anteriores.

Su elevada capacidad analítica hizo ‘cruch’ y durante unos días vagaron sin solución… ¿cómo llamarían al nuevo satélite? El NOAA-N ya estaba construido, el NOAA-O estaba cancelado, y además habría tenido instrumentos nuevos, pero si el nuevo debía ser como el -N…

Una bombilla se encendió en la cabeza de uno de los ingenieros (se rumorea que era el primo del de los tornillos):

¡Lo tengo! ¡¡¡Se llamará NOAA-N-PRIMA!!! ¡¡NOAA-N’!!

Tranquilo, Homer, no es culpa tuya

Tranquilo, Homer, no es culpa tuya

Sí, amigos. Recemos todos juntos por el alma de este pobre diablo.

El caso es que el último miembro de los venerables TIROS comenzó su andadura, y la siguió sin mayores contratiempos hasta que sintió toda la contundencia de la gravedad terrestre.

Siguieron tiempos en los que, tras hacer ‘cambios’ en la compañía de Sunnydale, se fue reparando poco a poco, durante los siguientes 3 años: hasta el 75% de las piezas del aparato fueron cambiadas, y las pocas que quedaron en su lugar fueron sometidas a intensivas pruebas para verificar que no estaban dañadas en ningún aspecto. Para los que estén clamando al cielo por el ingente gasto que debió de suponer la reparación: no fue para tanto. Resulta que el tiempo en almacén, en las condiciones tan delicadas que expuse antes, costaría casi tanto como el reemplazo y reparación. Como es el último de su clase, había muchos recambios a mano de otras misiones anteriores, por lo que hubo poco que comprar o fabricar. Parte de los beneficios de la compañía también se emplearon en la reparación, para que no le costase más a la NOAA ni a la NASA.

Tras tantas aventuras, sólo le quedan unos dias para surcar los cielos (crucemos los dedos)

Tras tantas aventuras, sólo le quedan unos días para surcar los cielos (crucemos los dedos)

Pasado mañana, miércoles 4 de febrero, el NOAA-N’ intentará salir de la atmósfera y de la inquietante y cercana presencia del suelo para informarnos sin pausa y con todo detalle sobre aquéllo que tanto les preocupa a nuestras madres y abuelas en todo momento y lugar, y al resto de la gente cuando hay algo importante que hacer o cuando se está en el ascensor: el tiempo.

———-

Un apunte adicional: el observatorio solar KORONAS-FOTON (sí, con ese nombre sólo puede ser ruso) ya está en el espacio, marcando el final del programa KORONAS que empezó con los primeros pasos de la Federación Rusa. Imporante desarrollo, ya que hay peligrosamente pocos satélites modernos obseravando el Sol y cuando alguno de ellos falle, se notará su falta.

Ya montado a la parte superior del Tsiklon-3

Ya montado a la parte superior del Tsiklon-3

Este lanzamiento también marcó el final de otro sistema (vamos a ponernos a llorar con tanta despedida) el Tsiklon-3, desarrollado durante el enfriamiento de la URSS en los 80. Era el último cohete de este tipo que quedaban en almacenaje, y se lanzó desde el hasta hace unos años secreto cosmódromo de Plesetsk. Se ha hablado de continuar la saga con el Tsiklon-4, pero no se sabe si quedará en bonitos dibujos. Como se dice en estos casos: Ad Astra Per Aspera, Semper Exploro.

El último de su especie

El último de su especie

Lanzamiento en un canal de noticias ruso: http://zvezdanews.ru/video/day_events/0026033/

Buenas noches, señores.

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~ por decalistoatriton en 2 febrero 2009.

2 comentarios to “Nombres artísticos, tortazos contra el suelo y despedidas”

  1. alucinante.
    me lo he leido todo de pe a pa, jajaajajaja.
    no sé con que tiene mas que ver: con que tengo un monton de cosas que estudiar y sucumbo al aburrimiento, quedandome anclada en posts cm este, o…

    o con que tu manera de redactar tanalucinantes aventuras me abstrajo hasta que lo erminé.

    me he reido mucho, y tengo que decir que redactado de otra manera podría haber sido un coñazo.

    sabes kien podria ser el pobre desgraciado q tiro a la basura tantos millones de dolares??
    te lo digo en el proximo capitulo

  2. Tus adivinianzas con suspense son de lo mejor 😛

    Muchas gracias por tu interés, anima mucho que audiencias tan exigentes como tú se lean enteritos mis coñazos interminables.

    Alucinante, pequeña jeje

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